Cuerpo volátil, de formas sinuosas y corazón de papel, aprende a estar aquí, en mis pies. Así, cuando yo no esté, tu serás... O aprende, de una vez por todas, a volar...
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lunes, 23 de junio de 2014
Ella
De linaje arquetipal y frágil silueta, ostenta la herencia sufí de sus ancestros, diluye sus pasos como huellas en el tiempo y el espacio. Es la danza de la vida la que dicta la historia, ella dibuja figuras en el viento, se proyecta en un constante juego de luces y sombras, en el eterno instante, ese, que se asoma a la ventana de sus ojos grandes, para no volver a ser, para no repetirse, para hacerse eterno en el recuerdo. La mirada atenta a cualquier mínima posibilidad de encuentro, al sutil placer de una caricia, al inquietante abismo que se adivina en el otro, a lo sentido, a la extrañeza... Ella.