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miércoles, 23 de julio de 2014

Epifanía

"Cuando espero dejar de esperar, sucede  tu caída dentro de mí. Ya no soy más que un adentro"                                                  Alejandra Pizarnik

Proyectamos en el Universo nuestro mundo interior, así, nos hacemos: cocreadores, autoexistentes, interdependientes. Somos proporcionales a la medida de nuestro amor, de nuestras expectativas, de nuestro miedo, nuestra rabia, nuestra tristeza, nuestros excesos, nuestras carencias.
Somos nuestros recuerdos, nuestros propósitos, nuestras percepciones, somos las interpretaciones que hacemos de todo lo que nos pasa, somos emoción pura en constante y continuo movimiento. Somos materia, sangre, venas, piel, fluidos, somos cuerpo. 
Somos lo que creeemos, lo que pensamos, somos las decisiones que tomamos. Somos hologramas de una realidad que alguien más sueña, somos tiempo, somos eternidad, somos la música de las esferas, somos silencio.
Somos espejismos de la memoria, pasajeros del futuro, testigos del presente. Somos una herida abierta, un eco de nuestros antepasados, una huella en el asfalto, somos este momento. Somos la distancia que media entre lo que decimos y hacemos, lo que pensamos y lo que sentimos, lo que nos permitimos y nos censuramos, somos una infinita posibilidad de formas, en este inmenso Universo. Si me encuentras, baila conmigo, soy una coincidencia, soy etérea, volátil, compleja, soy todo lo que fui y lo que aún no descubro, soy un cúmulo de palabras que juegan a dibujarse, soy poema, soy canción, soy viento...